sábado, 21 de junio de 2014

ALICIA EN REALIDAD ERA MORENA.



Hoy he recibido un regalo, esta preciosa muñeca morena. Me la ha hecho Isabel , mi suegra, con mucho cariño. Y me ha encantado. Pero claro, cuando me la ha dado , me ha dicho ,  " Para tí, tu particular Alicia, pero te la he hecho morena. Todo el mundo me dice que porque no la he hecho rubia".  Y yo la he explicado , que Alicia en realidad era morena. La niña sobre la que se basa mi cuento favorito , no era rubia, era morena y así la quería yo. 

ALICE LIDDELL.

Alicia era en realidad morena y con el pelo corto, se llamaba realmente Alicia Liddell, era la hija de uno de los profesores de la Universidad de Oxford, el señor Liddell, amigo del Sr. Carroll, y solía jugar en los alrededores con sus hermanas. Entabló una gran amistad especialmente con las tres hijas, Lorina la mayor (13 años), Alice la mediana (10 años) y Edith la menor (8 años). Lewis no tardó en fijarse en Alice, para la que inventaba historias y a la que visitaba en su casa.
La relación entre Alice Liddell y Charles Dodgson ha hecho correr ríos de tinta. Muchos biógrafos han pensado que Dodgson sentía por ella una atracción de índole romántica o sexual, por tener tendencias pedófilas, pero no hay pruebas de que haya sido así.




A la señora Liddell le empezó a resultar extraño este comportamiento, sin duda le parecían extrañas las cartas casi de amor que le enviaba a su hija, los regalos, y las fotografías que le hacía disfrazada de mendiga, con el pecho al aire y una postura equívoca.




En su diario encontramos la siguiente anotación:


"Seguido el río hasta Godstow con las tres pequeñas Liddell; hemos tomado el té a orillas del agua y nos hemos vuelto a Christ Church hasta las ocho y media... En esa ocasión les he contado una historia fantástica titulada Las aventuras subterráneas de Alicia que me he propuesto escribir para Alice.”

Dodgson ( Lewis Carroll)  comenzó la redacción de las aventuras de Alicia en un cuaderno que él mismo ilustraba. En Navidad regaló su manuscrito ilustrado con dibujos del autor a Alice Liddell, pero para entonces ya se había roto la amistad que mantenía con los señores Liddell. Aún así le envió su manuscrito firmado a Alice, que lo conservó toda su vida. En 1864 se publicó Alicia y en 1871 A través del espejo. Dodgson, sin embargo, vio todavía a Alice en algunas ocasiones. En 1870, por ejemplo, la señora Liddell llevó a sus hijas Lorina y Alice al estudio del escritor para hacerles sendos retratos fotográficos (las últimas fotografías que Dodgson hizo de las hermanas). El autor escribió todavía a Alice en varias ocasiones, en una de ellas para pedirle prestado el manuscrito que le había regalado años atrás para publicar una edición facsímil, que apareció en 1886. La última carta conocida de Dodgson a Alice data de 1892. A partir de esa fecha, que se sepa, no mantuvieron ningún contacto. Dodgson falleció en 1898.


No se sabe con seguridad las razones de la ruptura con la familia de Alice, se sospecha que se le ocurrió pedir la mano de la niña en matrimonio cuando ella sólo tenía once años y él treinta y uno, y que fue rechazado con más de un insulto por parte de la señora Liddell, que se sintió ofendida al comprobar que las maneras de su antiguo amigo eran demasiado cariñosas.



El tren de vida que llevaba el hijo menor de Alice, Caryl, y los elevados costes de mantenimiento de la propiedad familiar de Cuffnells, llevaron a Alice a tomar la decisión de vender el manuscrito autógrafo que le había regalado Lewis Carroll en 1863. Dado que el nombre de Lewis Carroll era entonces mundialmente conocido, obtuvo por él una suma muy elevada (15.400 libras esterlinas) en la casa de subastas Sotheby's. El manuscrito fue adquirido por el doctor A.S.W. Roschenbach, quien lo vendió luego a Eldridge R. Johnson. Johnson expuso el manuscrito al público en la Universidad de Columbia con motivo de la conmemoración del centenario del nacimiento de Lewis Carroll, en 1932.
La Universidad de Columbia invitó a Alice Liddell a esta conmemoración. Alice, que tenía ya ochenta años, viajó a Estados Unidos en compañía de su hermana Rhoda y de su hijo Caryl, y participó en los actos conmemorativos, que incluyeron un doctorado honoris causa para ella otorgado por la Universidad de Columbia.  En una ocasión  confesó que estaba "cansada de ser Alicia en el País de las Maravillas".







Alicia.